22
Sep

Queridos emprendedores,
Permitidme una licencia personal. Hoy voy a dedicar este blog a mi padre justo cuando hace un año que nos dejó. Quiero compartir con todos vosotros las lecciones aprendidas desde entonces.
Como empresario ejerció un liderazgo apabullante en sus negocios y en su entorno. No es nada fácil sustituir una personalidad tan rotunda. Creo que si hemos sido capaces de dar continuidad con éxito al proyecto empresarial ha sido por una conjunción de factores que os comparto. Lo primero, sin duda, es respetar su memoria que es tanto como respetar los valores que nos dejó impregnados: el trato impecable a las personas, tanto más cuanto más humildes sean; la construcción de relaciones de largo alcance con clientes, proveedores, bancos o instituciones; la búsqueda del acuerdo pues las relaciones pierde-pierde son absurdas; la generosidad para que la última peseta la gane el otro; la prudencia en la administración del negocio donde hay que cuidar la peseta porque el duro se cuida solo; la responsabilidad para el cumplimiento escrupuloso de los acuerdos; el trabajo, la humildad y la perseverancia; aprender a escuchar.
Por otro lado, es fundamental contar con equipos de trabajo que permiten dar continuidad a la actividad. Solo así las empresas pueden trascender a sus líderes fundadores. Es un problema para muchas empresas familiares que no saben delegar y requieren del fundador hasta para la propia operativa del día a día del negocio.
Para el sucesor, quien este escribe, ha resultado clave contar con el apoyo y la lealtad del equipo. Siempre he promulgado que los sucesores de negocios familiares deben ganarse su credibilidad y para eso desarrollar fuera una carrera profesional exitosa ayuda muchísimo. Tras vivirlo en mis propias carnes todavía apoyo con más entusiasmo dicha tesis. Aportar credibilidad al entorno, y más en estos tiempos, es capital. Si sólo te ven como “el hijo de” será más complicado y obligará a un sobreesfuerzo que puede llevar a decisiones equivocadas propias cuando se actúa bajo una gran presión.
La verdad es que es una suerte haber convivido con alguien tan excepcional, por eso el vacío es mayor. Trato de disimularlo pero el dolor ahí está. También es un estímulo para dar continuidad a su obra. Estoy convencido que este mismo sentimiento lo tendréis muchos de los lectores del blog. Viéndolo en perspectiva, las bajas en esa generación de nuestros padres supone también la pérdida progresiva de una manera de entender la vida y los negocios con hombría de bien. No sabrían usar el facebook o el iPod ni navegar en las procelosas aguas de lo políticamente correcto pero los prefiero como referentes para nuestros hijos antes que a tanto tarambana sin escrúpulos como los que hoy ostentan posiciones de alta alcurnia en la empresa, la vida social o la política
Hasta pronto, sed muy felices que es lo verdaderamente importante y espero vuestros comentarios!!

Comentarios

Elena 22 Septiembre 2010 - 10:36

De nuevo un blog con mucho sentido común. Que agradable oír a alguien hablar bien de su padre/madre, no sólo por haberles pagado unos estudios o haber cuidado de ellos en sus enfermedades infantiles. Poca gente hoy reconoce el mérito profesional de sus padres, mucho menos en público. Por ende, la situación surrealista que vive nuestro país en estos momentos hace que valores como los que tu nos recuerdas se consideren supuestamente “retrógrados” y fruto de una educación “represiva”. Qué tiempos aquéllos en los que se cedía el paso a quien se acercaba por una acera según la regla no escrita de ir por la derecha (ahora los libros de supuesta autoayuda dicen que ceder el paso en una acera significa debilidad emocional…), usaban un pañuelo para no estornudar sobre el rostro del compañero de asiento o cogían del brazo a una anciana para cruzar una calle.

En el campo empresarial cada vez nos encontramos más con gente que, sin serlo, quieren dar imagen de dueños de las empresas a través de la prepotencia hacia socios o clientes. Por mi parte, cuando me ha tocado lidiar con subalternos, en algunos casos (siempre hay que decir que en algunos casos… ¡pero cada vez más abundantes!) debo hacer un esfuerzo para no hacerme una imagen de la empresa a través de dicha persona y conseguir dialogar (que no discutir) con el propietario o director general (supuestamente totalmente inaccesible según sus empleados). La mayoría de las veces una se encuentra con una persona abierta, moderada, buen oyente y dialogante, quién sí está interesado en su empresa y por tanto sabe lo importante que son las formas y el buen trato a un futuro cliente o socio y quién, si la oportunidad es buena, llega a un sí donde otros daban un no rotundo o ni tan siquiera querían escuchar.

Sin ir más lejos, ayer me sorprendí porque un director perdió a sabiendas dinero en una transacción y ofreció otra sin cargo, todo ello con una sonrisa. Perdió dinero, pero ganó transacciones futuras. Ello me llevó a sonreír, pero no sin cierta amargura, pues fue un caso aislado, y el que me haya sorprendido me lleva a no poder evitar cierto punto de tristeza por como van las cosas, aunque siempre con un poco de esperanza.

Me escapo un poco de lo que pretendía decir. Me ha parecido hermoso el homenaje a tu padre. Sin conocerle, ni conocer la empresa, puedo imaginarme un lugar donde los individuos eran (y siguen siendo ahora imagino) considerados como tales, no como meras piezas de una máquina de producir dinero; los clientes son recibidos con una sonrisa sin ser vistos como una presa que hay que conseguir que caiga en la trampa; y los socios no son considerados otra presa a abatir los más rápido y con la mayor cantidad de heridas y sangre posibles.

Desde el punto de vista femenino, me vas a permitir que eche de menos una mención a las madres. Aunque el papel de las mujeres va ampliándose, me hastía un poquito que en algunos momentos todavía se diga aquéllo de “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”. ¿Por qué detrás? ¿Por qué no al lado? Aunque no tengo el gusto de conocer a tu familia, seguro que en tu caso, o en el de tu padre, y en el de muchas otras personas, su madre, haya sido o no trabajadora fuera de su hogar, ha tenido una influencia enorme en su éxito actual. Por mi parte recuerdo a quien, sin haber tenido una gran biblioteca en su infancia a pesar de tener medios para ello, no hacía más que comprarme libros y leerlos conmigo; quien me ayudaba a hacer mis primeros experimentos infantiles con cinco o seis años; también recuerdo el insistente interés de mi padre y de mi madre en que estudiase inglés en una época en la que no estaba tan de moda. Lo agradezco tremendamente porque ese tipo de experiencias son la base de mi vida.

Tampoco puedo dejar de comentar que una negligencia, como la sucedida ayer con unos ancianos, sea vista por los medios supuestamente como un error totalmente perdonable, incluso supuestamente por familiares también. Puedo entender el sufrimiento como ser humano de quién ha cometido esa negligencia, pero el hecho de que dos personas (ancianos, sí, pero personas, a mucha gente se les olvida) hayan fallecido en circunstancias terribles (qué triste final para una vida) me parece algo de suma importancia. Es una negligencia y por ello la empresa y el empresario deben asumir las consecuencias y tener la profesionalidad y personalidad necesarias para ello.

A. Suárez 22 Septiembre 2010 - 11:25

Manuel, He tenido el privilegio de estar cerca de tu padre desde el inico de mi etapa profesional y puedo corroborar al 100% que todo lo que dices de tu padre se ajusta rotundamente a su personalidad, tanto en el aspecto humano como en el profesional.
Siento no participar más en los debates de tu blog, pero en esta época del año gran parte de mi tiempo está ocupado por cuestiones relacionadas con el trabajo y no atiendo en la medida que debería mis obligaciones con las nuevas técnicas de comunicación.
Si quiero decirte que me gusta mucho como escribes y que tus reflexiones en el blogs me parecen muy interesantes y, lo mas importante, muy entretenidas y amenas de leer. A tu padre le gustaba mucho escribir y tampoco se le daba mal.

Alvaro Garrido 22 Septiembre 2010 - 11:39

Manuel, qué bien describes a tu padre y sus valores como empresario. Para mi sigue siendo uno de los grandes referentes en el mundo de la empresa y en el sector tabaquero en particular, al margen de sus cualidades como persona que son inigualables. Con tu permiso, publicaremos este blog en nuestra revista La Boutique del Fumador. Un fuerte abrazo!!!

Manuel Bermejo 22 Septiembre 2010 - 13:11

Elena, excelente tu aportación. La verdad es que como dice el tango vamos cuesta abajo en la rodada. Valores que son eternos los estamos perdiendo y eso es impagable. Se puede ser un empresario que conoce las últimas técnicas sofisticadas de gestión, que maneja con soltura las nuevas teconologias, en suma, un hijo de nuestro tiempo pero eso no está reñido con preservar valores como los que hemos comentado. Ah!! y de las mamás tengo previsto escribir algo pronto. Es lo mínimo que se merecen

Manuel Bermejo 22 Septiembre 2010 - 13:12

Anselmo, gracias a ti por todo lo que nos has dado, ejemplo de compromiso y fidelidad. Con respecto a lo de la escritura imagino que la genética habrá hecho su papel. Bueno, y nada de tristezas. Viva la zarzamora!!!

Manuel Bermejo 22 Septiembre 2010 - 13:16

Alvaro, por supuestísimo que puedes disponer de este artículo para darle el uso que quieras, que me cosnta será buenísimo como siempre. Con gente que practica el principio de la tolerancia, como sois vosotros siempre es un placer colaborar

Alfonso Fernández 22 Septiembre 2010 - 13:16

He tenido el placer de trabajar durante bastantes años a las órdenes de tu padre, y no podría decir lo mismo de otras personas para las que he trabajado en mi larga vida profesional.
Desde el primer momento, hubo auténtica confianza entre ambos, y creo que esto fue la base de nuestra buena relación.
Tuve con él bastante cercanía y complicidad y, sin embargo, desde siempre y hasta los últimos momentos fue para mí “D. Manuel”, como para tantos otros, sin que me costara jamás mantener este trato que cada vez está más olvidado.
Tenía una cabeza privilegiada y así me lo demostraba día a día. Cuantas veces le presenté una o varias hojas de cálculo, (a las que soy tan aficionado), mostrándole resultados o previsiones y tras examinarlas rápidamente me comentaba “revísalo, hay algún error” y…. siempre estaba en lo cierto. Había realizado mentalmente los cálculos, “de los grandes números”, como él decía, y detectaba las diferencias.
Pero no solo me dejó huella en lo profesional, en lo personal también supo marcarme. Se alegró con mis alegrías y me acompañó en los momentos más tristes. Siempre estuve dispuesto a ayudarle en lo que me solicitara y yo sabía que podría tener su ayuda si se la pidiera, con eso bastaba.
Otras personas me conocieron y estimaron a través de sus palabras, porque lo sé, siempre hablaba de mí con un especial cariño, y yo no puedo olvidarle.
Descanse en paz “D. Manuel”.
Un fuerte abrazo.

Manuel Bermejo 22 Septiembre 2010 - 13:19

Alfonso, muchímas gracias por tus palabras y por estar siempre ahí

A. Domínguez 22 Septiembre 2010 - 13:47

Manuel, bastaban unos pocos minutos al lado de tu padre para darse cuenta de que era una persona especial, diferente. No me dedicaré a resaltar todas las virtudes y grandísimas cualidades que tenía, pues son muchos los que ya lo han hecho; para mí, lo más importante, es ver la influencia y el legado que ha dejado en todos los que hemos tenido la suerte de conocerle. Creo que el mejor homenaje que podemos darle es seguir pregonando esos valores con los que impregnaba cada una de sus acciones, tal y como haces tú desde esta plataforma.
Un abrazo

javier macias 22 Septiembre 2010 - 14:09

Manuel, recibe con estas palabras un saludo de respeto y reverencia ante ti y la memoria de tu padre. Atentamente, Javier

Paola Del Castillo 22 Septiembre 2010 - 15:20

Yo, como me he sentido identificada con este blog tengo que añadir que es importante el grado de implicación e incluso amor que un padre te transmita hacia la empresa para que tenga éxito en la sucesión.A veces el conocer la empresa desde pequeño, acompañar a tu padre a su trabajo, conversar sobre la empresa, etc. son elementos importantes para que la herencia no se convierta en una pesada carga. Y creo que los valores son muy importante también en relación a los trabajadores, en momentos de cambios en este caso de generación, estos son los pilares para la continuidad . Con respecto a las madres en mi opinión creo que tienen en muchos casos un papel importante para la sucesión de la empresa familiar y hay ejemplos creo que es el caso de la empresa Estrella de Galicia que gracias a su presencia, la familia en momento crítico, (desaparición del líder), ha podido mantener su legado. Creo que las madres pueden ser el líder, y la clave en el cambio de generación, así que estaré ansiosa por leer el blog dedicado a ellas, un abrazo

manuel bermejo 22 Septiembre 2010 - 15:53

Alberto, Javier, os agradezco mucho vuestras palabras y, por supuesto, estoy de acuerdo que las personas podemos pasar pero la impronta de los valores ahí queda para siempre

manuel bermejo 22 Septiembre 2010 - 15:56

Paola, gracias por enriquecer el blog comos siempre. Muy bueno el punto del amor por la empresa que los fundadores puedan infundir en las siguientes generaciones. Compartir la ilusión del proyecto sin duda ayuda a trabajar por el futuro y que los problemas inherentes a la actividad empresarial no sean vistos como pesadas cargas sino como retos estimulantes que solventar para seguir adelante. Repsecto alas madre, reitero mi compromiso de escribir algo pronto

Armando Leon 23 Septiembre 2010 - 00:15

Manuel, es la primera vez que comento en tu blog, y definitivamente me han llegado tus palabras….La admiracion con la que te refieres a tu padre….Los grandes hombres en el campro profesional y personal como estoy seguro ha sido tu padre por la forma como te expresas acerca de el siempre se encargan que su legado sea perpetuado y todas sus influencias se ven marcadas en su descendientes o en las personas cercanas a ellos. Afortunadamente cuento con mi padre y espero Dios me bendiga muchos anos mas compartiendo sus sabias ensenanazas tanto en lo personal como en lo profesional, y coincido 100% con tigo con que esa generacion a pesar de no manejar perfectamente las herramientas tecnologicas de hoy en dia brillaban por sus prinicipios, procederos y respeto por sus ideales…

manuel bermejo 23 Septiembre 2010 - 07:49

Armando, bienvenido al blog y no puedo estar más de acuerdo con lo que dices. Que sigas disfrutando por largos años de la sabiduría paterna. Nuestra sociedad hace primar lo jóven, lo rápido…pero en el reposo del veterano siempre vamos a aprender muchas cosas.

Cesare 23 Septiembre 2010 - 09:34

Manuel, he tenido la suerte de trabajar con tu Padre muchas “cosechas” y debo confesarte que desde el primer dia que me encontre con el siempre me ha echo sentir como un espanol mas sin marcar diferencia entre un hombre de negocio ya consolidato y un joven experto de tabaco que empezava su colaboracion en una nueva empresa.
Estoy de acuedro contigo, la humildad y mantener siempre un buen trato con todos con respecto y elegancia es muy importante ; no todos son capaces por esto Manolo se distinguia de los demas.
Queria anadir que en el exito tambien contribuye la cercania y la sabiduria de la mujer que te vive al lado; en este Beatriz a sido fundamental.
Perdonar todos el castellano de un Italiano.

manuel bermejo 23 Septiembre 2010 - 10:50

César, un placer encontrarte por aquí. un abrazo fuerte y gracias por tu aportación

Carlos Díaz 23 Septiembre 2010 - 11:52

Manuel, he sido el último en llegar, pero tanto los comentarios externos como los internos y el poco tiempo que lamentablemente conviví con él, solo puedo decir de” Don MANUEL”, que es la personalidad que a todos los que le apreciamos nos gustaria ver reflejada en el espejo cuando nos miramos. No quiero alargarme en alagos, sabes que la admiración lo es todo. Solo quiero hacer constar una frase que dijiste en la presentación de tu último libro, “el caracter latino lleva implícito que para que haya sucesión en la empresa familiar debe haber una admiración hacia el predecesor”. El 22 de septiembre de 2009, perdimos un amigo pero nunca perderemos un referente.
DEP D.Manuel Bermejo Hernández

Carlos Dominguez 23 Septiembre 2010 - 14:19

En Enero del año 1993 tuve la suerte de conocer a una familia, la familia Bermejo-Sánchez, y el placer de haber compartido cinco años de trabajo con D. Manuel Bermejo Hernández y contigo. Por aquel entonces era un aspirante a Ingeniero Industrial y muchos de los consejos que recibí de tu padre y los valores que me inculcó, me han servido en mi vida personal y profesional. Es difíl conocer en esta vida una persona de la talla humana y profesional de tu padre y, los que hemos tenido el placer de compartir con él, nos ha dejado una huella imborrable. Un abrazo desde Delhi.

manuel bermejo 23 Septiembre 2010 - 14:31

Queridísimos Carlos Diaz y Domínguez, me emocionan vuestras palabras. Un abrazo y gracias por el reconocimiento. Carlos Domíguez, valiente, mucha suerte por la India que te lo mereces. A triunfar!!

Gonzalo Gaspar 23 Septiembre 2010 - 20:54

Hola a todos,

No tuve la suerte de conocerlo, pero la verdad es impresionante lo que se ha dicho aquí.

Manuel, espero con mucha curiosidad el comentario sobre las mamás.

Saludos,

manuel bermejo 24 Septiembre 2010 - 08:08

Gonzalo, pronto hablaremos de las mamás. Qué suerte que este blog cada vez es más internacional. Llueven comentarios como el tuyo de Dubai (por donde nos veremos pronto), India, Italia, Latinoamérica,….
Si queréis preparar algún post encantado de compartir espacio con vosotros y enriquecer el debate

Modesto Duran Lopez 26 Septiembre 2010 - 12:29

Homenaje a un hombre excepcional que lo fué en todo en general.

Difícil papeleta la de hablar de la persona mas admirada y sin embargo la persona que ni remotamente hubiera supuesto que pensaba estas cosas de él.

Fue un hombre para la Eternidad porque la Eternidad necesitaba de él, entendió la muerte como algo penultimo nó ultimo, dejando abierta la puerta a la transcendencia.

Un humanista convencido que ayudó a las personas sin preguntarle su filiación ni la procedencia, simplemente porque era un hombre de buen corazón que se encontraba confortable entre todos sin excepcion.

Recto y leal en su trabajo profesional, educado en las formas, tremendamente liberal en la manera de entender la vida y natural en la forma de transmitir su educacion.

Trabajador y responsable hasta la saciedad le gustaba hacer amigos sin tener enemigos.

Un hombre que compartia sus buenos momentos con todo el mundo y sin embargo en el mundo de la empresa era lo suficientemente reservado.

Una persona que se hizo así mismo, con responsabilidades que le hicieron madurar deprisa y que siempre estas responsabilidades, las condujo hasta las ultimas consecuencia.

Su vida no fué contradictoria porque un hombre tan extraordinariamente extrovertido, fué un claro ejemplo del corredor de fondo. Complaciente, compartiendo las cosas alegres y triviales, no interiorizó sin compartir previamente los problemas que le preocupaban realmente.

Siempre buscó el trato justo. Implacable con las causas injustas como tolerante con las causas en las que no había mala intención.

Aplicó la ironía fina en los libros que escribió en su vida, en la que fue un maestro.

Seguidor de causas justas, hombre de suerte para los cultivadores del tabaco en la provincia de Caceres, entregado a la causa de la defensa del cultivo con un desvelo fuera de lo común.

Escritor en la vida y maestro de experiencias, una persona madura desde siempre.

¡Qué agudeza! para conocer a la gente de forma fulminante. Practicó en ese sentido su larga experiencia de la vida con una finisima intuición con un diagnostico certero hacia aquellos que cubrían su rostro con un maquillaje de hipocresia, sin mostrarles nunca acritud.

Jamas aduló, sin recrearse en las adulaciones que le hicieron, como corresponde a un hombre de principios y convicciones profundas así como profundamente seguro de si mismo.

No aceptó la insidia ni el contubernio, se dejaba convencer demostrando generosidad de muy buen grado con los que de buenas maneras solicitaban alguna ayuda a pesar de qué la solicitud tuviera su base en la picaresca.

Siempre aceptó el envite del interlocutor si el final de la propuesta era buscar salir de una situación complicada pero justa.

Hombre devoto de la Virgen del Puerto de Plasencia donde nació, serio en la fachada pero con un alma de una risa fácil que aplicaba sin titubeos en los momentos (no eran pocos) en que trivializaba la vida.
No se arredró ante el fuerte ni sucumbió ante el altanero, siendo humilde y complaciente con el débil.

Fue un hombre hecho para la vida, que vivió sabiendo torearla como si esta fuera un contrincante fácil, tomandole gusto a la incertidumbre, moldeó a la vida como un escultor moldea la materia prima, ganando la partida a las primeras de cambio. Entendió que la vida es un prestamo, al que no puedes acotar ni el interés ni el plazo y que tiene una aliada implacable… “la muerte”.

Hombre vitalista y optimista hasta la quimera. Amó la vida, la familia y el cultivo del tabaco sin sentirse solo.

Un hombre, enfin, especialmente dotado de una excelente Inteligencia Emocional:

A saber:

•Percepción y expresión emocional: reconocer de forma consciente nuestras emociones e ilusiones, manteniendo las suyas dentro de estructuras que le eran permanentemente satisfactorias.

• Facilitación emocional: capacidad para generar sentimientos que faciliten el pensamiento positivo.

• Comprensión emocional: integrar lo que sentimos dentro de nuestro pensamiento y saber expresarlo y compartirlo .

• Regulación emocional: dirigir y manejar las emociones tanto positivas como negativas de forma eficaz.

Me gustaría que si existe la Resurrección, vaya él por delante, porque la sociedad lo necesita desesperadamente.

Puedo asegurar que con este pequeño homenaje, me siento aliviado y tengo por seguro que yá me ha disculpado nó haber puesto la cancion de la zarzamora el dia de su entierro. Su generosidad fué tan grande que su esfuerzo para perdonar era mínimo.

Manuel Bermejo Hernandez
Ingeniero Agronomo,
Nació en Plasencia a la que amó.
Vivirá siempre en mi recuerdo.

Manuel Bermejo 27 Septiembre 2010 - 08:38

Modesto, aun conmovido por tus palabras, te mando un fortísimimo abrazo. Hablamos.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar