30
Oct

Queridos emprendedores,
Ayer con motivo de la presentación en el IE Business School el libro “La Reputación de la Empresa Familiar” dirigido por la prestigiosa consultora Villafañe&Asociados vivimos un apasionante debate con relevantes expertos en la materia como Justo Villafañe, Catedrático de la Universidad Complutense y Socio de Villafañe&Asociados; José Félix Gálvez, Socio de PWC; Fernando Olivares, Director de la Cátedra de Empresa Familiar de la Universidad de Alicante; Eduardo Estévez, Director de Empresa Familiar de Castilla y León y quien esto les escribe.
Una vez más salí de este encuentro con la firme convicción que la empresa familiar es espejo donde mirarse y aprender y no problema, como parece desprenderse si, por ejemplo, atendemos a las noticias publicadas en torno a esta temática en medios de comunicación, donde generalmente se destacan los aspectos más sórdidos de este tipo de organizaciones, que son la excepción dicho sea de paso.
Hay evidencias de que la empresa familiar compara mejor con otro tipo de organizaciones en términos de beneficios, internacionalización, solvencia, calidad de la oferta comercial, atención al desarrollo de sus empleados y ética. En esta Europa de la triple crisis (económica+financiera+de valores) quiero destacar precisamente la relevancia de los valores de la empresa familiar en medio de una sociedad que parece haber destinado todos sus esfuerzos a la adoración del becerro de oro, sin importarle lo que se lleve por delante con tal de obtener dinero.
A la empresa familiar en general lo que le falla habitualmente es la gestión de los intangibles porque no está habituada a formalizar espacios de reflexión estratégica en los que atender adecuadamente estos temas. En este sentido saco a relucir una frase muy pragmática de John D Rockefeller que dice “Reputación es hacer las cosas bien y que se sepa”. Muchas empresas familiares hacen las cosas bien, y hasta muy bien. El reto es trasladarlo al conjunto de la sociedad, empezando por los medios de comunicación pues en la clase periodística es donde la investigación demuestra que es peor la percepción de la empresa familiar. En esta era de internet no vale ya la estrategia del avestruz, así que a la tarea.
Hasta la próxima, tratad de ser muy felices y espero vuestros comentarios

Comentarios

JOSE MANUEL MIRANDA 30 octubre 2012 - 10:03

Buenos días!!
Me gusta la metáfora utilizada como “la adoración al becerro de oro”, comparandolo con la situación actual.
Y nunca mas lejos de la verdad y estando de acuerdo con ello, que mire por donde mire se cometen fraudes sin miramientos por un puñado de euros en negro. Es inadmisible como se han pérfido esos valores y que para mas inri se critiquen a los empresarios que precisamente damos trabajo y nos mantenemos a flote por el bien común.
Como esto va para largo, que no cese el empeño. Y como consejo personal….Seriedad y Firmeza!!!
Un saludo a todos.

manuel bermejo 30 octubre 2012 - 13:31

Jose Manuel, tomo nota del consejo: seriedad y fimeza. Gracias por tu aporte

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar