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Feb

Queridos emprendedores,
El Papa acaba de cambiar la agenda informativa del día con el inesperado anuncio de su renuncia fijada para final de este mes de Febrero. Como él mismo ha anunciado, “le faltan las fuerzas”.
Ya en 2.010 Benedicto XVI se confesaba con su compatriota Peter Seewald en el libro “La Luz del Mundo” al afirmar “cuando un Papa alcanza la clara conciencia de que ya no es física, mental y espiritualmente capaz de llevar a cabo su encargo, entonces tiene en algunas circunstancias el derecho, y hasta el deber, de dimitir”. Me parece la decisión de un hombre sabio.
En muchas empresas familiares sabemos que hay personas que ya no aportan valor. Incluso lo pueden destruir. Hay casos en que llegan a convertirse en personajes absolutamente “tóxicos” para la organización y para quienes les rodean. Pero se aferran al cargo por múltiples motivos que, visto desde fuera, nos suelen sonar a excusas disfrazadas de egoísmo.
Me parece muy loable la generosidad de quien desde la autocrítica profunda es capaz de tomar las mejores decisiones para su organización. Muchos colegas del ámbito académico y la consultoría se han referido muchas veces a la Iglesia Católica como ejemplo de continuidad para la empresa familiar. Desde luego, en lo que se refiere a esta decisión trascendente y poco frecuente (el último caso de renuncia data de 1.415 cuando el protagonista de la dimisión fue Gregorio XII en épocas también muy turbulentas en la vieja Europa) creo que Benedicto XVI deja nos deja a todos una gran lección. De especial aplicación para las empresas familiares. No dejemos de darle una vuelta.
Por cierto, para quien piense que esta cuestión no le afecta por su lejanía de la Iglesia simplemente recuerdo que el predecesor de Joseph Ratzinger, Juan Pablo II, fue un gran catalizador de extraordinarios cambios en la historia del siglo XX. Veremos qué ocurre al final de este proceso sucesorio….
Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean

Comentarios

Nelio Gomes 11 febrero 2013 - 17:06

Un verdadero líder, debe conocer su momento de entrada pero también el de su salida. Es muy sabio por parte del Papa tomar esta decisión y dejar paso a nuevas generaciones. Muchos políticos deberían ser capaces de reconocer su “incapacidad” bien sea por falta de salud, conocimientos, errores u omisiones y darle paso a nuevas figuras del enorno para que dirijan los destinos de un estado o nación. Un saludo y buenas tardes!.

Juana Lara 11 febrero 2013 - 17:22

En este País, la conjugación del verbo “dimitir” apenas se usa por no decir que muchos no la conocen.No sé si es por vergüenza o por orgullo, pero desde luego nada que ver con el buen uso de la inteligencia. Cuántas empresas han desaparecido por no pasar el testigo a tiempo.., claro que muchas no lo hicieron porque nunca sembraron para tenerlo.

manuel bermejo 11 febrero 2013 - 19:24

Nelio, de acuerdo contigo: sabiduría es la palabra. Gracias por compartirlo

manuel bermejo 11 febrero 2013 - 19:25

Juana, me quedo con la idea de la siembra a la que aludes a tu comentario. Muy revelador, gracias!

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