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Mar

Queridos emprendedores,

Samsung es una compañía con una trayectoria rotunda. Por su admirable capacidad de evolución esta empresa que empezó vendiendo pescado seco hoy lidera el negocio mundial de los teléfonos móviles habiendo desbancado a la poderosa Apple de la cima de esta dinámica y multimillonaria industria. Hoy Samsung es un gran conglomerado con más de 80 divisiones y referente en la electrónica de consumo. Un enorme caso de éxito.

En paralelo, y como es de dominio público, asistimos a la batalla entablada entre los descendientes de Lee Byung-Chul, fundador de Samsung, fallecido hace ya 25 años. La pelea entre el actual Presidente de la Corporación, Lee Kun-Hee y sus hermanos Lee Maeng-Hee y Lee Sook-Hee, a cuenta de la herencia, está viviendo sus momentos álgidos y el indudable morbo de estas situaciones lleva el asunto a las portadas de muchos medios.
El ejemplo de Samsung nos recuerda el permanente doble reto que deben afrontar las empresas familiares en la búsqueda de su inherente objetivo de la continuidad. Por un lado, mantener la cohesión familiar en torno a un proyecto y unos valores compartidos. Por otro, crear las condiciones para que el negocio esté en condiciones de ser sostenible, rentable y escalable. Cuando uno de los dos pilares se resquebraja, generalmente afecta al conjunto.

Abordar este doble reto va mucho más allá de la idea simple, que parece haberse instalado en las mentes de muchas empresas familiares, de que todo esto se soluciona elaborando el llamado protocolo de familia. No es así. Abordar este doble reto es una tarea titánica que implica la utilización de herramientas, como pueda ser el protocolo, pero también otras. Es un esfuerzo que demanda una gran capacidad visionaria y de liderazgo para los negocios pero también para los asuntos de la familia. También trabajar para construir una cultura familiar fuerte donde predominen valores como la generosidad, la altura de miras o la lealtad. Sin olvidar establecer mecanismos que sirvan para abordar desavenencias con los menores efectos posibles en todos los ámbitos. La experiencia demuestra que estas tensiones acaban apareciendo, más aún cuando la familia se va haciendo más grande o cuando los negocios se resienten.

Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean

Comentarios

[…] No por ser pymes y familiares son menos importantes. Al revés, pueden tener mucho potencial. ¿Sabías que Samsung es una empresa familiar? […]

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