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Sep

ATRACTIVIDAD

Escrito el 15 septiembre 2013 por Manuel Bermejo en ENTORNO, RETOS DE NEGOCIO DE LA EMPRESA FAMILIAR

Queridos emprendedores,

Queramoslo, o no, vivimos en un mundo global. Cualquier análisis nos muestra que el efecto de la globalización es una creciente importancia de las áreas del planeta que comúnmente llamábamos países en vías de desarrollo. El peso específico de las economías, y empresas, de Asia o Latinoamérica es cada día mayor.
Dicho de otra manera, en la carrera somos más. Y son más los que se quieren repartir los recursos críticos para ganar esa carrera. Pensemos en recursos como materias primas, capital, talento, clientes o atención preferente de gobiernos o reguladores.
De modo que nos toca a ir a un casting, por cambiar de símil, donde cada vez se presentan más aspirantes y mejor preparados.
Esto lo hemos vivido en muchos países al incorporarse nuestras economías al mundo. En estos procesos solo cabe la excelencia porque concurres en un mercado más participado y exigente. Pero vayamos un paso más. En estos escenarios ganan los más atractivos. Ya no solo vale hacer las cosas bien sino que es importante que el entorno, quienes nos juzgan, así lo reconozcan.
Si llevo esto al terreno de la empresa familiar mediana debo comentar que me encuentro de manera recurrente en este tipo de organizaciones con grandes esfuerzos por capar talento para dotarse de capacidades complementarias a las que se tienen ya en casa y poder así ser más competitivos y estar en condiciones de crecer y hacer un proyecto sostenible y rentable. Y de manera recurrente vivo las dificultades para abordar con éxito estos objetivos de reclutamiento de profesionales competentes. ¿Qué falla muchas veces? Que los candidatos no ven atractiva la empresa. Por múltiples razones aun en los casos de empresas que tienen un modelo de negocio sólido en base al cual la empresa ya va avanzado posiciones. Por ejemplo, observan hiperliderazgos con lo que ello conlleva de dificultad para su desempeño. O ausencia de meritocracia. O una estrategia no muy buen definida. O una ubicación de la empresa poco atractiva. O ausencia de una clara política de recursos humanos que permita atraer o retener talento. O falta una marca que aporte valor al curriculum vitae.
Pensemos en ello. Y, sobre todo, creámonos que en esta era la atractividad es un factor crucial del éxito. Así que a la tarea.
Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean

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