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¿TODOS A EMPRENDER?

Escrito el 13 noviembre 2013 por Manuel Bermejo en ENTORNO

Queridos emprendedores,
Estamos viviendo una fiebre emprendedora, así que creo procedente tratar de racionalizar el asunto. Te propongo a tal fin una serie de interrogantes:
¿Todos a emprender? Claro que sí! Entendiendo, como yo lo visualizo y comparto, que emprender es una actitud propia de quien quiere ir pasando por la vida dejando su legado. Una sociedad más emprendedora, será una sociedad mejor, con más oportunidades y, por tanto, más libre.
¿Deben emprender las grandes corporaciones del Ibex o del S&P500? Claro que sí! Para mantener un proyecto de largo que plazo que puede estar amenazado incluso por empresas de otras industrias que aparentemente no son competidoras. La industria de la telefonía o la música está llena de buenos ejemplos. Por eso la creación de cultura emprendedora y el liderazgo emprendedor del top management son fundamentales
¿Debe emprender una empresa familiar? Claro que sí! Porque del binomio que surge entre los valores cimentados de la tradición familiar con las innovaciones para adaptarse a un nuevo tiempo suelen salir proyectos ganadores.
¿Debe emprender una pyme? Claro que sí! Porque hoy este mundo en permanente evolución ofrece nuevas oportunidades que captar. Y además no dejes de pensar que hoy la velocidad es factor más relevante de competitividad que el tamaño
¿Todos a montar un negocio y así se arregla el problema del desempleo en países en crisis, como España? No!!! Solo si tienes un proyecto sólido, un buen equipo y recursos para llevarlo a cabo. Si no es así, no!!! Es mucho lo que pude haber en juego. Aunque sea por obligación, hay que emprender con fundamento
El caso de España es paradigmático. El brillante y afortunadamente nada políticamente correcto escritor y miembro de la Real Academia de la Lengua Arturo Pérez-Reverte suele decir que España, y por su influencia Latinoamérica, tomó la decisión equivocada en el Concilio de Trento. A los efectos del debate emprendedor estoy muy de acuerdo. Si tienes oportunidad de visitar el Museo Histórico de la Ciudad de Amsterdam comprobarás que late una idea fuerza: la relevancia que, para el desarrollo de la ciudad, tuvo la creación de un sistema liberal, una vez abrazada la causa protestante a finales del siglo XVI. La actividad del comercio era el eje que articulaba esa sociedad. Así, desde la capital de los países bajos, se crearon la primeras multinacionales de comercio internacional lo que trajo enorme riqueza y prosperidad a la región. Las obras de arte del siglo de oro holandés recrean muchas escenas del ámbito de los negocios o retratan a los empresarios de la época. A diferencia de lo que ocurre en España o Italia donde las pinturas nos presentan a reyes, nobles, militares o santos. Te explicarán también en esta interesante galería holandesa que los regentes de la ciudad prefirieron invertir en infraestructuras para el comercio que en palacios o catedrales. Se trataba de construir lo que hoy llamaríamos un hub de las comunicaciones.
Sin duda todo esto ayuda a entender los antecedentes de la mayor mentalidad emprendedora que permea algunos países del centro y norte de Europa en comparación a sus vecinos del sur. Mi tesis es que existen países muy propensos al caudillismo porque sus sociedades han sido enseñadas a asumir actitudes protectoras. Desde el poder se construye la imagen de un caudillo magnificente, un ser superior que siempre velará por nosotros. Preocupado por sus conciudadanos, de modo que éstos ya no hace falta que piensen ni se preocupen de nada. Se anula así el pensamiento crítico y la proactividad, tan propios del carácter emprendedor. Se traslada la idea de que ese caudillo de naturaleza superior siempre estará ahí. Para protegernos, velar por nuestras vidas y solucionar todos nuestros problemas a medida que se vayan produciendo. Países “esqueistas”. Ya conoces mi posición, frente al “ES QUE” el “HAY QUE”.
Es loable el intento de la actual administración española de situar el desarrollo emprendedor en la agenda de prioridades. Ahora bien, puestos a plantear interrogantes, ¿no es un poco naif pretender solventar en una legislatura aquello en lo que llevamos siglos de retraso? Claro, que todos podemos pensar que nunca es tarde,…..
Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean

Comentarios

Jesús Falcón 14 noviembre 2013 - 12:39

Permíteme que te felicite por expresar en tan poco espacio las claves de este fenómeno que a veces denomino como “burbuja del emprendimiento”.
También quería agradecerte que, desde el prestigio de este blog, trates el asunto de las diferencias culturales-religiosas entre los países de la Reforma y el resto. Cuando leí el ensayo de Max Weber donde exponía estas diferencias respecto al carácter emprendedor, llegué a la conclusión de que a España no le hacían falta políticas de impulso del espíritu emprendedor, sino, y permíteme la broma, “unos dos mil pastores calvinistas”.

Saludos @ChechuFalcon

manuel bermejo 14 noviembre 2013 - 12:41

Jesús, buena iniciativa la de los pastores calvinistas!!! jajajaja

Jose Luis Ruiz 14 noviembre 2013 - 18:34

Manuel, agudo análisis histórico del que no puedo estar mas de acuerdo. Como diría un castizo, “aquellos barros trajeron estos lodos”. Hasta que no nos quitemos ese espíritu paternalista que arrastramos de hace siglos, no pasaremos de potencia turística a potencia de alta tecnología y alto valor añadido, por ejemplo.
Un saludo

Manuel Bermejo 14 noviembre 2013 - 19:06

Claro, José Luis. Y eso demanda un Plan Estratégico de España, S.A.

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