11
May

Queridos emprendedores,
Si bien la gestión de una familia es siempre un desafío complejo, mi experiencia es que en el caso de familias empresarias este reto es particularmente relevante.
Una familia empresaria se enfrenta permanentemente a gestionar con difícil equilibrio dos planos, familia y negocio. La experiencia demuestra que cuando hay problemas en cualquiera de estos ámbitos acaba permeando al otro, salvo que se establezcan mecanismos que cortocircuiten esas nocivas conexiones.
Desde luego que lo primero que deben entender los miembros de una familia empresaria es que esta cuestión, igual que ocurre con los aspectos de negocio, demanda liderazgos, planificación, estrategias, tiempo y recursos. Dicho de otro modo, los responsables de la cohesión familiar en una empresa familiar deben ser considerados tan importantes como el director de marketing, el de exportación o el director general de la empresa familiar.
Cuando analizas este aspecto con muchas familias empresarias que reconocen el éxito en la tarea se suele aludir a la extraordinaria labor desarrollada por esposas y madres. De hecho, en muchas familias tradicionales han sido las madres quienes han asumido el rol que hoy denominaríamos como Presidenta del Consejo de Familia. Mientras el padre se dedicaba a sacar adelante la empresa, la madre cuidaba de los hijos, su educación y sentaba las bases de la cohesión familiar. Como creo que el talento no entiende de cuestiones de género rescato de este modelo la necesidad del liderazgo familiar, si bien hoy día este es un papel que no debe estar reservado por razones de sexo, como tampoco lo debieran estar los liderazgos empresariales.
Las familias empresarias deben madurar sus postulados y no dejar a la pura intuición la gestión de un aspecto clave como son las relaciones familiares. Sentar las bases de la cohesión familiar es llevar ganados muchos pasos para asegurar la continuidad del proyecto empresarial común.
En este sentido me parece que resaltan algunas cuestiones que me parecen especialmente relevante y que por orden cronológico voy a ir señalando a continuación.
En primer lugar, creo que es muy importante que los hijos aprendan a respetar y querer la empresa familiar. Apelo de nuevo a la experiencia. Escuché muchas veces a miembros de familias empresarias exitosas narrar cómo, desde pequeños, sus padres o abuelos les llevaban a la empresa, trabajaron desde jovencitos en tareas básicas o hicieron prácticas de verano. Aprendieron a querer la empresa y a sus trabajadores. La empresa no debe convertirse en ese ogro que provoca que no vea tanto a papá o mamá como otros niños cuyos padres tienen otros esquemas profesionales. Si no en cantidad, al menos que haya tiempo de calidad.
También es muy importante cuidar la formación de las generaciones continuadoras. Educación y mundo es un maravilloso legado para los hijos. Es importante que los hijos tengan empleabilidad, que no sea la empresa el único lugar donde encontrar amparo. Cuando no hay esa empleabilidad es fácil que las posturas se radicalicen, se desarrollen mecanismos defensivos muy perniciosos para el bien de la compañía y acabe apareciendo el conflicto. He visto muchos casos en los que el sistema, curiosamente, expulsa a los familiares más talentosos del proyecto empresarial y la organización acaba siendo un clan presidido por la mediocridad.
Sin duda es también muy importante que pronto la familia adquiera la virtud de la comunicación formal sobre los temas propios de una familia empresaria. La comida familiar del domingo debe dejar de ser el espacio para abordar determinadas cuestiones de calado. Hay que crear condiciones para una comunicación abierta, franca y constructiva. En este sentido la consolidación de espacios para el gobierno corporativo de la familia es muy importante, más en la medida que las familias empresarias van creciendo. En terceras generaciones donde coexisten las llamadas sociedades de primos hay una tarea vital cual es asegurar que la familia sigue apoyando un proyecto empresarial y unos valores.
Y si los familiares acaban llegando a trabajar en el negocio que lo hagan de acuerdo a determinados estándares definidos a tal fin y, sobre todo que tengan claro que su compromiso y desempeño debe ser ejemplar. Los miembros de una familia empresaria deben ejercer una gran capacidad de liderazgo, y la manera más eficaz para lograrlo es dando ejemplo.
Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean

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