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May

Queridos emprendedores, antes de escribir este segundo post os quería agradecer las muestras de apoyo que he recibido por el lanzamiento de esta iniciativa.  A los conocidos, permitidme que abuse de vuestra confianza, y os pida que escribáis vuestros comentarios en el blog para deleite de todos, pues me consta que tenéis mucho que decir. Y quienes aún no sois conocidos pues también hagamos grupo compartiendo experiencias. El mundo precisa más sociedad civil y este es un buen cauce para alzar la voz por la noble causa de las familias emprendedoras y del fenómeno emprendedor en general.

Metiéndonos ya en materia del tema de hoy creo que el principal reto que tiene la empresa familiar es reconocerse como tal y sentirse orgullosa de tal carácter. Las empresas familiares tienen singularidades que hay que asumir y gestionar para que sean fuente de ventaja competitiva. Creo que actualmente muchas familias empresarias ya están suficientemente concienciadas de las riesgos que supone el binomio empresa (dinero) y familia (amor). Y amor y dinero no siempre se entendieron bien, ¿verdad? En todo caso me aburre el tono lánguido con el que muchas veces y mucha gente aborda los temas de empresa familiar. Eliminemos de una vez el manido discurso de la problemática de la empresa familiar. Miremos este tema, y la vida en general, con optimismo: nada tan potente como una empresa familiar cuando se gestionan adecuadamente sus singularidades.

Para ello un emprendedor familiar debe ser consciente que, por el simple hecho de serlo, va a convivir con una serie de singularidades que conviene conocer, prevenir sus efectos perversos y convertirlas en fortalezas. Especial preocupación merecen todas las transiciones que se van dando a lo largo de la vida de  la empresa familiar pues la experiencia enseña que es entonces cuando se resienten las estructuras si no están preparadas para afrontar nuevos escenarios. Sintetizando mucho, estos grandes cambios llegan por el crecimiento: de la familia y/o de la empresa.

Mi visión es que el empresario familiar de éxito es un héroe pues conjuga con acierto la gestión del negocio y la familia. Por  favor, adoptemos esta visión amplia. Gestionar una empresa familiar exige visión periférica, amplitud de miras. Es mucho más que poner un protocolo en sus vidas. Algunas aportaciones que sugiero para las familias emprendedoras:

-Estableced reglas claras: propongo que  se definan valores y principios que sustenten las relaciones de ese complejo triángulo familia-propiedad-empresa y que sean la base de posteriores decisiones, herramientas o metodologías de trabajo

-Diseñad el Gobierno de la Familia y el Gobierno de la Empresa: la separación de familia y empresa es fundamental y, desde este presupuesto, deben  definirse  mecanismos para gestionar correctamente ambos espacios  y la interactuación entre los mismos. El Gobierno es la atalaya desde donde ocuparse no sólo de lo urgente sino también de lo importante.

-Poned negro sobre blanco una estrategia de negocio y de familia: ya sé que hay muchas empresas familiares, incluso de éxito, que carecen de una estrategia formal. Siguen haciendo las cosas como tradicionalmente se hicieron, cuentan con un buen producto y unos equipos, empezando por sus dueños, altamente comprometidos y esto permite la buena marcha del negocio. Comprendo que tratar de corregir algo cuando las cosas van bien suena hasta pretencioso, pero el mundo está cambiando a gran velocidad y si carecemos de una visión estratégica que enfoque el negocio podemos súbitamente entrar en una espiral perdedora.

-Pensad en crecimiento y rentabilidad: en muchos sectores de la economía actual el tamaño sí es importante para ser competitivo. Desde el punto de vista de la familia, también parece aconsejable hacer crecer el negocio pues no es lo mismo repartir para dos que para una amplia sociedad de primos. Pero el crecimiento sin rentabilidad no conduce a nada. Por esto,  cualquier proyecto para hacer crecer la empresa debe contar con una métrica que identifique los parámetros de su éxito y facilite el control del proceso.

– Y dotaos de los recursos necesarios para llevar adelante vuestra estrategia de negocio y familia: el crecimiento, la rentabilidad, o la construcción de una familia unida y de relaciones armónicas difícilmente se alcanza sin sumar recursos económicos y personales. Ahí tienen las empresas familiares un desafío muy relevante y que será objeto de un próximo post.

Hasta pronto, sed muy felices que es lo verdaderamente importante y espero vuestros comentarios!!

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