23
Abr

Queridos emprendedores,
Durante muchos años las familias empresarias se han repartido los roles de modo que eran tradicionalmente los hombres quienes atendían al negocio y las mujeres, a la familia. De modo que muchas madres han asumido el papel, aunque fuese intuitivamente, de lo que hoy damos en llamar Presidenta del Consejo de Familia.
En el mundo del siglo XXI estos paradigmas han experimentado profundos cambios. Un ejemplo ilustrativo. La semana pasada hemos abierto en el IE Business School una nueva edición de nuestro Programa de Gestión de Empresas Familiares, dirigido a miembros de familias empresarias que están liderando sus compañías y, un año más, el porcentaje de mujeres es absolutamente mayoritario.
Hoy, la mayor parte de compañías de familia, al menos en nuestro entorno geográfico más cercano, ha incorporado el valor de la meritocracia en la gestión de personas y específicamente en los procesos de sucesión y transición generacional.
De manera que muchas mujeres nacidas en el ámbito de una empresa familiar están asumiendo el doble reto de liderar los negocios sin dejar de ser madres. Sin lugar a dudas un impresionante esfuerzo de conciliación que debemos poner en valor. Y que además creo debiera exigir la potenciación de esquemas de organización que faciliten esa tarea (horarios, incentivos fiscales, guarderías en centros de trabajo,…).
Definitivamente el mundo cambió y esta es otra evidencia que nos obliga a replantear obsoletos planteamientos de vida y trabajo.
Hasta pronto, tratad de ser muy felices, y espero vuestros comentarios!!

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